XXXVI Capítulo Provincial de la Merced de Aragón
El Monasterio de Santa María de El Olivar acogió, del 28 de junio al 4 de julio, el XXXVI Capítulo Provincial, en el que los religiosos mercedarios renovaron las líneas de acción para el próximo trienio y eligieron al nuevo Gobierno Provincial, presidido por el P. Vicente Zamora, O. de M.
Los religiosos de la Provincia Mercedaria de Aragón, presentes en España, Venezuela, Panamá, Guatemala, El Salvador y Mozambique, celebraron en el Monasterio de El Olivar (Estercuel, Teruel) el XXXVI Capítulo Provincial, el encuentro más importante de la vida de la Provincia, convocado cada tres años para discernir el camino de la misión mercedaria y elegir a su Gobierno Provincial.

Durante seis intensas jornadas de trabajo, oración y convivencia fraterna -y una séptima de clausura-, los Padres Capitulares revisaron la vida de las comunidades y de las distintas presencias de la Provincia, reflexionaron sobre los desafíos pastorales y la vida religiosa, compartieron las memorias del trienio 2023-2026 y definieron las principales líneas de acción para el período 2026-2029.
El Capítulo contó con la presencia del Maestro General de la Orden, Fr. Leoncio Osvaldo Vivar Martínez, O. de M., y estuvo marcado por un profundo clima de discernimiento, iluminado por las ponencias de la Hna. Gemma Morató sobre la vida fraterna y la espiritualidad de la comunión, así como por la reflexión sobre las distintas realidades y proyectos de la Provincia.
La jornada del 3 de julio estuvo dedicada al retiro espiritual, la oración y la elección del nuevo Gobierno Provincial, resultando elegido como Superior Provincial el P. Vicente Zamora Martín, O. de M., junto a su nuevo Consejo Provincial para el trienio 2026-2029.


A continuación, compartimos las crónicas de cada una de las jornadas del Capítulo, acompañadas de sus respectivos vídeos, para revivir los momentos más significativos de este importante acontecimiento para la Provincia Mercedaria de Aragón.
Crónicas diarias del XXXVI Capítulo Provincial
Día 1º – Domingo 28 de junio de 2026: Apertura del XXXVI Capítulo Provincial
Convento de El Olivar, Estercuel, Teruel, España.
Reunidos a las 20 horas en la Sala Capitular del Convento de Santa María del Olivar, iniciamos con alegría la Sesión de Apertura del 36º Capítulo Provincial, presidido por el Maestro General de la Orden de la Merced, fray Leoncio Osvaldo Vivar. Ponemos estos días en manos de Dios y, los religiosos, rezamos las preces iniciales. Imploramos la intercesión de Nuestra Madre de la Merced.


Después de la lectura de las letras de convocatoria, cada religioso capitular fue presentado. Escuchamos atentos las palabras del Maestro General quien, después de recordar y encomendar a nuestros hermanos de Venezuela, que sufren las consecuencias del terremoto, nos invita a dejar actuar al Espíritu Santo en estos días, permitiéndole al Señor realizar aquí un nuevo Pentecostés. Sus palabras de ánimo apuntaban a dejar a Dios actuar y a pedir el don del discernimiento.
Al finalizar el saludo, los padres capitulares realizaron el juramento, prometiendo actuar y decidir según la voluntad de Dios. Al terminar, se realizó la designación de escrutadores y moderador, así como la elección del secretario del capítulo provincial, el cual dará fe de todo lo que en él se realice. Los hermanos electos realizaron el juramento y procedimos a revisar el proyecto de horario que regirá estos días, las comisiones capitulares y la designación de grupos de trabajo.

Cuando la agenda capitular estaba ya aprobada, oramos las preces finales para invocar de nuevo al Espíritu Santo. Al finalizar el día, compartimos la cena en un espíritu de fraternidad y alegría.
Seguid rezando por nosotros.
Hasta mañana, si Dios quiere.
Día 2º – Lunes 29 de junio de 2026: Memorias del trienio 2023-2026
La jornada ha comenzado con la celebración de la Eucaristía en honor de Nuestra Madre de la Merced, un día vivido con profundo espíritu de oración y fraternidad. El Padre General anima a los capitulares a ponerse bajo la protección de la Virgen de la Merced y a contemplar el desarrollo del capítulo desde su mirada maternal, dejándonos guiar por la acción del Espíritu Santo.



Tras el desayuno, la sesión capitular se inició con la invocación al Espíritu Santo y la posterior aprobación del acta de la jornada anterior.
A continuación, comenzaron las presentaciones de las memorias del trienio. El Superior Provincial Padre José Juan Galve Ardid ofreció un balance del camino recorrido por la provincia. Después, escuchamos las memorias de las vicarías de Venezuela y Centroamérica y de la delegación de Mozambique.
El vicario de Venezuela envía un saludo al capítulo y explica la imposibilidad de su presencia debido al terremoto reciente. Escuchadas las memorias de las vicarías y de la delegación de Mozambique, hacemos una breve pausa.
Y después, continuamos el trabajo con la exposición de las memorias de las comunidades de España. Todas ellas reflejan la intensa actividad pastoral, formativa y social desarrollada en los distintos conventos y obras.
Comida, descanso y nos reunimos para escuchar las memorias de las comunidades de Venezuela, Centroamérica y Mozambique, mostrando la riqueza y el compromiso misionero de la Orden.
Finalmente, escuchamos los informes del delegado provincial de pastoral vocacional y del vicepostulador, quienes nos invitaron a renovar la oración por las vocaciones mercedarias y por las causas de beatificación de nuestros hermanos y hermanas.


La jornada concluyó con la celebración de las vísperas, la cena compartida y un profundo sentimiento de gratitud por la entrega de los religiosos de toda la provincia. Una entrega que hace presente el carisma redentor de la Orden de la Merced con esperanza y fidelidad.
Buenas noches y hasta mañana, si Dios quiere.
Día 3º – Martes 30 de junio de 2026: Reflexión sobre la vida fraterna
Antes de iniciar las sesiones de trabajo, celebramos la Eucaristía por nuestros hermanos difuntos, presidida por el Padre José Antonio Marzo Calvo, delegado del Padre Provincial en Mozambique.

Posteriormente y ya en la Sala Capitular, invocamos al Espíritu Santo, aprobamos el acta de la jornada anterior y escuchamos la carta enviada por los novicios de San Ramón, así como un saludo de Monseñor Florencio Rosselló, arzobispo de Pamplona y obispo de Tudela, religioso mercedario quien nos asegura su oración y compañía espiritual. Además, el Padre Fermín tuvo el detalle de entregar a los capitulares un recuerdo del capítulo.
La reflexión central del día estuvo a cargo de la hermana Gemma Morató, dominica de la presentación, doctora en Humanidades y especialista en Teología de la Vida Consagrada, quien nos ofreció una profunda reflexión titulada: «¿Vivir en comunidad? ¿y fraterna?». La ponente nos recordó que toda renovación auténtica comienza en el corazón de cada religioso. Podemos cambiar estructuras, programas o proyectos, pero si no cambiamos interiormente todo seguirá igual. Nos invitó a reconocer nuestras propias vulnerabilidades, heridas y sombras, dejando de lado las máscaras para preguntarnos con sinceridad cómo estamos viviendo hoy nuestra vocación.
También reflexionó sobre el contexto actual marcado por el individualismo, la inestabilidad y la llamada sociedad líquida. Frente a esa realidad, la vida religiosa está llamada a ofrecer un testimonio diferente, una auténtica vida en comunidad, vivida al estilo de Jesús. Nos recordó que Jesús vino a enseñarnos una manera de vivir y que la pregunta fundamental sigue siendo si realmente vivimos como Él.


Otro aspecto importante fue distinguir entre la TRADICIÓN con mayúscula, que pertenece al patrimonio carismático de la orden, y aquellas tradiciones surgidas por circunstancias concretas que no deben confundirse con lo esencial. También insistió en que la vida religiosa no tiene una misión propia, sino que es la misión de Dios, la que da sentido a nuestra vocación. Por eso nuestras comunidades no pueden convertirse en lugares de comodidad o en simples residencias. Deben ser espacios de comunión abiertos a la misión y especialmente comprometidos con las personas más vulnerables. Uno de los temas que resonó fue el sentido de pertenencia, presentado como la clave de la vida comunitaria. La verdadera fraternidad se construye mediante la comunicación, la escucha y el compromiso mutuo. Estar informados no significa necesariamente estar comunicados.
Tras cada una de las ponencias de la hermana Gemma, los Padres Capitulares nos reunimos en grupos de trabajo para dialogar y profundizar sobre las cuestiones planteadas. Este espacio permitió compartir experiencias, confrontar inquietudes y enriquecer las reflexiones desde la realidad de cada comunidad.
Posteriormente nos reunimos de nuevo en sesión plenaria para poner en común las conclusiones y aportaciones de cada grupo, favoreciendo un discernimiento compartido. Durante la sesión de la tarde profundizamos en el desafío de redescubrir el rostro fraterno de nuestras comunidades. Se nos invitó a pasar de ser simples consumidores de comunidad a convertirnos en verdaderos constructores de fraternidad, creyendo también en la capacidad de conversión de nuestros hermanos.



La hermana Gemma abordó con mucha claridad la realidad de la fragilidad vocacional. Recordó que la fragilidad no es un fracaso, sino parte del camino humano y espiritual. Muchas crisis actuales no nacen de la pérdida de la fe, sino de relaciones rotas, silencios prolongados o de la ausencia de vínculos sanos dentro de las comunidades.
Nos animó a preguntarnos con sinceridad cuáles son nuestras heridas personales, qué dificultades encontramos en la vida comunitaria y cuáles son las heridas de nuestras propias comunidades. También identificó algunos signos de malestar comunitario, como las vidas paralelas dentro de una misma casa, el silencio hostil, la hiperactividad como forma de evasión, la crítica destructiva o la indiferencia entre hermanos. Finalmente, nos invitó a mirar el futuro con esperanza y a ofrecer al nuevo gobierno provincial propuestas concretas que ayuden a acompañar estos desafíos, fortaleciendo el acompañamiento personal, el discernimiento y la fraternidad, recordando que el carisma mercedario está llamado a ser un carisma profundamente sanador y liberador.
La jornada concluyó con el rezo de las vísperas y una cena fraterna. Ponemos en las manos del Señor todo lo reflexionado durante el día y fortaleciendo también desde la convivencia los lazos de comunión entre todos los capitulares.
Hasta mañana, si Dios quiere.
Día 4º – Miércoles 1 de julio de 2026: Espiritualidad de la comunión
Iniciamos nuestra jornada con la celebración de la Eucaristía presidida por el reverendo Padre fray Yván Echeverría Guillén. Oramos por Venezuela.
Ya en la sala capitular invocamos al Espíritu Santo y se da lectura y aprobación del acta del día anterior. Luego recibimos con alegría los saludos enviados por nuestros hermanos de Venezuela y Guatemala. Nos recuerdan que, aunque estemos en distintos países, formamos una sola familia mercedaria.
La hermana Gemma Morató nos propone reflexionar sobre la espiritualidad de la comunión y sobre la necesidad de fortalecer la pertenencia, la participación y la paciencia en nuestras comunidades. También se nos invita a no perder de vista lo esencial. Somos templos vivos del Espíritu Santo y en medio de una realidad marcada por la crisis de fe, estamos llamados a cuidar primero el ser antes que el hacer. Uno de los aspectos más enriquecedores fue la reflexión sobre la vida comunitaria.
Descubrimos la importancia de conocernos de verdad, de compartir nuestra propia historia y de expresar con sinceridad cómo nos encontramos. Se habló de los obstáculos que dificultan la fraternidad, como los prejuicios, la falta de comunicación y los distintos tipos de conflictos que pueden surgir en la convivencia. Lejos de considerarlos un fracaso, se nos recordó que los conflictos, afrontados con caridad y diálogo, pueden convertirse en oportunidades de crecimiento.
También se cuestionó la actitud de refugiarnos en «el siempre se ha hecho así». La hermana Gemma nos animó a distinguir entre la riqueza de la verdadera tradición y aquellas costumbres que necesitan ser revisadas para responder mejor a la misión de hoy, buscando siempre el equilibrio entre fidelidad y renovación. Luego nos reunimos en grupos para dialogar a partir del artículo: «¿Nos salvamos solos?». Compartimos nuestras reflexiones sobre el debilitamiento de los vínculos, el individualismo y la necesidad de redescubrir la fraternidad como respuesta evangélica a los desafíos de nuestro tiempo. Posteriormente pusimos en común las principales conclusiones de cada grupo.


Después de la comida y el descanso, retomamos los trabajos con una nueva conferencia: «Obediencia y libertad en la vida consagrada». Profundizamos en el sentido auténtico de la obediencia, entendida no como una sumisión ciega, sino como un ejercicio de discernimiento, diálogo y responsabilidad personal.
La autoridad, se nos recordó, solo puede comprenderse como un servicio al crecimiento de las personas y de la comunidad. La reflexión abordó también la dolorosa realidad de los abusos dentro de la iglesia y de la vida religiosa. Se insistió en que toda forma de abuso debe ser reconocida con seriedad, colocando siempre a las víctimas en el centro.
Al mismo tiempo, se aclaró que la corrección fraterna, las decisiones de los superiores o los cambios de misión, cuando se viven desde el Evangelio y el respeto a la dignidad de la persona, forman parte de una sana vida comunitaria. Entre las principales propuestas destacó la necesidad de dar continuidad a estas jornadas mediante procesos permanentes de formación, fortalecer la comunicación y los espacios de encuentro entre las comunidades, promover herramientas concretas para el crecimiento personal y comunitario y avanzar hacia la creación de una comisión provincial que anime, acompañe y dé seguimiento a las iniciativas surgidas durante estos días. Concluimos la jornada con el rezo de las vísperas y una cena fraterna.
Agradecemos al Señor todo lo vivido. Ha sido un día de reflexión profunda que nos anima a seguir construyendo comunidades más humanas, más fraternas y cada vez más centradas en Cristo.
Seguid rezando por nosotros.
Hasta mañana, si Dios quiere.
Día 5º – Jueves 2 de julio de 2026: Realidades de la Provincia y discernimiento
La jornada comienza con la celebración de la Eucaristía, presidida por el padre Dionisio Báez, vicario provincial de la Vicaría de Centroamérica. En su homilía invitó a los capitulares a volver al espíritu de San Pedro Nolasco. Nos recuerda que la identidad mercedaria se fortalece cuando se escucha el clamor de los cautivos, cuando se camina junto a las víctimas y cuando se permanece cercano a quienes viven en las periferias humanas y existenciales. Fue una llamada a renovar el compromiso con el carisma redentor de la humanidad, desde la escucha, la compasión y el servicio.

Después del desayuno se dio inicio a la sesión capitular. El padre Manolo Anglés, secretario del capítulo, dio lectura al acta de la jornada anterior que fue aprobada por la Asamblea.
Seguidamente se compartieron diversos saludos enviados por religiosos, comunidades e instituciones que quisieron manifestar su cercanía y comunión con los capitulares. La mañana estuvo dedicada a conocer el trabajo que realizan distintas obras y servicios de la provincia. El padre Fernando, Ana y Joan, presentaron la realidad de la hospedería del monasterio del Olivar, permitiendo apreciar el importante proceso de recuperación y revitalización de este lugar emblemático para la Orden. Los capitulares pudieron constatar con alegría el enorme trabajo que allí se realiza para hacer del monasterio un espacio de acogida, espiritualidad y encuentro.
El padre Vicente Zamora presentó la nueva enfermería provincial de Lleida, recientemente finalizada, tras un largo proceso de trabajo. El nuevo edificio ha sido preparado para ofrecer una atención digna y cercana a los religiosos mayores y enfermos, reflejando el compromiso de la provincia con el cuidado de quienes han entregado su vida al servicio de la Orden.
El padre José Antonio Marzo compartió la realidad de la presencia mercedaria en Mozambique, presentando el trabajo pastoral que allí se desarrolla y dos propuestas para fortalecer esta misión.
Por su parte, el padre Luis Mejía abordó aspectos relacionados con la formación y el noviciado, insistiendo en la importancia de velar siempre por el bienestar integral de los formandos y de seguir fortaleciendo las comunidades formativas.



La última presentación estuvo a cargo de Núria Ortín, directora de la Fundación Obra Mercedaria. Presentó el informe correspondiente al trienio 2023-2026. Destacó el crecimiento, la estabilidad y la credibilidad alcanzadas por la Fundación, fruto del trabajo de un amplio equipo de profesionales y voluntarios comprometidos con la misión de la Orden y con el servicio a las personas más vulnerables.

Concluidas las presentaciones, la Asamblea retomó el estudio, la discusión y la votación de las distintas propuestas presentadas por los capitulares durante los días anteriores.
Tras la comida, que estuvo marcada por la celebración del cumpleaños del padre Cristian Peña, felicitado con un brindis y el tradicional cumpleaños feliz, los religiosos continuaron trabajando en grupo la programación provincial para el trienio 2026-2029. Las reflexiones abordaron temas relacionados con la vida religiosa, la pastoral, la animación vocacional, la formación, los estudios, el gobierno y la economía. Las conclusiones fueron posteriormente compartidas en sesión plenaria.
Después del rezo de las vísperas y de la cena, la jornada concluyó con uno de los momentos más importantes del capítulo. El maestro general recibe las papeletas entregadas por los superiores, mientras los escrutadores realizan la verificación correspondiente. Posteriormente se procede a su apertura y quedaron así oficialmente declarados los candidatos para el servicio de gobierno provincial, dando inicio a una nueva etapa del discernimiento capitular.
Seguid rezando por nosotros.
Hasta mañana si Dios quiere.
Día 6º – Viernes 3 de julio de 2026: Elección del nuevo Gobierno Provincial
La jornada comenzó con la celebración de la Eucaristía, motiva al Espíritu Santo, presidida por el Maestro General. En su homilía nos recordó que, antes de tomar cualquier decisión importante para la vida de la provincia, es necesario invocar al Espíritu Santo y dejarnos conducir por él, para que sea quien ilumine nuestro discernimiento y guíe el rumbo de nuestras elecciones.





Tras el desayuno, a las 9.30 horas, se reanudó la sesión capitular. La delegación de Mozambique tuvo un gesto fraterno al entregar un obsequio a cada una de las comunidades de la provincia. El secretario, padre Manolo Anglés, dio lectura al acta del día anterior y luego fue aprobada por la Asamblea. Ahora, el Padre General proclama los candidatos para el servicio de Superior Provincial y de Consejeros Provinciales.
A las 10.30 dio inicio el retiro espiritual. El Padre Rodolfo Lemus nos invitó a disponernos interiormente para acoger la acción del Espíritu Santo, cultivando una actitud de escucha, discernimiento y disponibilidad para buscar siempre la voluntad de Dios, confiando en la intercesión de la Virgen María, Nuestra Madre. Al terminar la reflexión, seguimos con la exposición del Santísimo Sacramento y un prolongado momento de oración y silencio personal como preparación inmediata para las elecciones.
Después de la comida y tras un breve descanso, los capitulares regresaron a la Sala Capitular a las 16 horas. Invocamos nuevamente al Espíritu Santo con el canto del Veni Creator. A continuación, se realizó la lectura de las Constituciones y Normas Generales de los Estatutos Provinciales y del Reglamento del Capítulo referentes al desarrollo de las votaciones. Acto seguido, todos los Padres Capitulares prestaron el juramento previo al inicio del proceso electoral.
Realizadas las votaciones, resultó elegido como Superior Provincial fray Vicente Zamora Martín, quien, tras aceptar el servicio, realizó el juramento y la profesión de fe, y recibió el abrazo fraterno del Maestro General.
Después de un breve receso, continuaron los escrutinios para la elección del Consejero Provincial.
Son elegidos los padres José Juan Galve Ardid, Fernando Ruiz, Luis Mejía y Domingo Lorenzo. Una vez confirmados los resultados, los nuevos consejeros prestaron el juramento correspondiente y recibieron el saludo del Maestro General.


Concluidas las elecciones, los Padres Capitulares se dirigieron solemnemente en procesión hacia la Iglesia, entonando el Tedeum como acción de gracias por la elección del nuevo Superior Provincial y su Consejo. Ante el altar tuvo lugar el rito de obediencia en el que todos renovamos nuestra comunión y disponibilidad al servicio de la provincia.
Fray Melchor Azcárate dirigió unas sentidas palabras al nuevo Provincial, animándolo en la misión que la Orden y la Provincia le ha confiado. Después, fray Vicente Zamora saludó a los religiosos y, puestos en pie, los Capitulares renovaron la profesión de obediencia.
La celebración concluyó con la plegaria de acción de gracias, implorando el don del Espíritu Santo para renovar la vida de la provincia, seguida de la bendición impartida por el nuevo Superior Provincial.
La jornada finalizó con la cena compartida en un ambiente de alegría, fraternidad y profunda gratitud al Señor por el camino recorrido y por el nuevo servicio confiado al Gobierno Provincial.
Mañana, tras la Eucaristía y la foto oficial, será la sesión de clausura.
Seguid rezando por nosotros.
Hasta mañana, si Dios quiere.

Día 7º – Sábado 4 de julio de 2026: Clausura y acción de gracias
La Eucaristía de hoy es presidida por el Nuevo Provincial y sus consejeros.
María, nuestra madre, nos orienta en las oraciones.
El Padre Provincial, en el momento de la homilía, agradece los servicios de los anteriores consejeros y la fidelidad del que fue Secretario Provincial durante 23 años, Padre Jesús Roy.


Después, la foto oficial de los padres capitulares.
Tras el desayuno, nos reunimos en el aula capitular para la sesión de clausura. Revisión y aprobación del acta de ayer. Lectura de saludos enviados al capítulo. Lectura del mensaje capitular a todos los religiosos de la provincia. Firma de las actas capitulares. Entrega de nombramientos al Padre Provincial y consejeros.


Los hermanos congregados, en la sala capitular, felicitan al Padre Rodolfo Lemus en su cumpleaños. Y oración conclusiva con invocación a Nuestra Madre: «Hermosísima Madre de la Merced (ruega por nosotros). Glorioso Patriarca San Pedro Nolasco (ruega por nosotros). Siendo las once de la mañana, doy por declarado, clausurado, este capítulo trigésimo sexto de la Provincia Mercedaria de Aragón.»
Muchas gracias a quienes con tanto cariño nos habéis seguido.
Gracias por vuestras oraciones.
Seguimos adelante.
Que el Señor os bendiga.

Reseña biográfica del P. Vicente Zamora, O. de M.
Estos días también hemos salido en el Diario de Teruel
Artículo 1 y Artículo 2

