El Monasterio de Santa María de El Puig debe su origen al hallazgo, en la cumbre de la colina ( puig , en lengua valenciana), de una imagen de María que san Pedro Nolasco, fundador de la Orden de la Merced, encontró en 1237, debajo de una campana; mientras las huestes de Jaime I se preparaban para la conquista de la cercana capital. Jaime I, el Conquistador, consideró la protección de santa María de El Puig como causa determinante y eficaz de la conquista del Reino de Valencia, proclamó a santa María de El Puig Patrona del reino conquistado, erigió el primer templo a la celestial Señora en El Puig y quiso que los religiosos mercedarios fueran los guardianes perpetuos del Santuario. Los religiosos mercedarios siguen en la actualidad siendo los custodios de este santuario mariano, que a la vez es la iglesia parroquial de la Villa de El Puig.
Al Santuario de Santa María de El Puig acudieron siempre las gentes valencianas e fervorosas y continuas peregrinaciones; a santa María de El Puig rindieron pleitesía los Reyes Jaime I, Alfonso X el Sabio , Pedro III el Grande , Pedro el Cruel , Felipe III y los actuales monarcas Don Juan Carlos I y Doña Sofía han visitado y pernoctado en el monasterio en varias ocasiones; y ante la imagen de santa María de El Puig humillaron sus tiaras y mitras los Papas Benedicto XIII, Calixto III y Alejandro VI, y los Arzobispos santo Tomás de Villanueva, san Juan de Ribera con los demás prelados valentinos, sin excepción hasta nuestros días.
El Convento
El convento actual, de planta y estilo escurialescos se comenzó a construir, con la bendición de san Juan de Ribera, el día 1 de septiembre de 1588; día de la colocación de la primera piedra en los cimientos del torreón sureste. Fue su arquitecto y primer maestro de obras Antón Dexado de la Cossa.
El convento tiene dos claustros. El Claustro bajo está formado por cuatro alas de 44,50 metros de longitud por 4,84 de anchura, con 36 puertas de vidrieras emplomadas que dan al patio interior. En el claustro hay toda una serie de lienzos ovalados del pintor valenciano José Vergara (1726-1799) representando mártires mercedarios. En este claustro hay una dependencia llamada Salón Gótic, una de las dependencias del convento del siglo XV y donde se encuentra la “Sección de facsímiles” del “Museo Nacional de la Imprenta y de la Obra Gráfica”. En este claustro está el Refectorio monacal construido en 1670 y restaurado en 1966. El púlpito que se utilizaba antiguamente para leer durante las comidas es el brocal que para la cisterna de su casa mando hacer doña Margarita de Lauria en el siglo XIV. En la Capilla de la Comunidad, también en el claustro bajo, es de destacar el “Cristo” de la escuela de Francisco Vergara; el zócalo de azulejos del s.XVIII; los dieciséis cuadros de cerámica de Manises, del año 1774 y los lienzos de la escuela valenciana del s.XVII. En este claustro se puede admirar el Patio interior de una majestad renacentista y sobriedad castrense.
El Claustro alto tiene unas magníficas proporciones, así como el sencillo encanto de las bóvedas de arista que forman su techo. Las paredes del claustro tienen una rica pinacoteca de pintura valenciana religiosa. En este claustro están las dependencias-habitaciones de los religiosos mercedarios, la biblioteca con cerca de 30000 volúmenes, el archivo de la comunidad y la iglesia.
La Iglesia-Santuario
El templo de planta rectangular, de tres naves con bóvedas de crucería sostenidas por robustas pilastras, es un recinto de 26,40 por 16 metros (sin contar las capillas laterales) presidido por la Capilla Mayor o Presbiterio de ábside cuadrado, al estilo de los templos visigodos. La construcción del edificio actual fue iniciado por el almirante don Roger de Lauria, el año 1300, continuada por su esposa, doña Saurina de Entenza, y concluida (a mediados del siglo XIV) por la hija de ambos, doña Margarita de Lauria y Entenza.
A la iglesia actual que hoy se admira precedió, en el tiempo, la de una sola nave construida por orden de D. Jaime I, en 1238, y entregada a la Orden de la Merced por dicho monarca, el 26 de julio de 1240: de la que se conserva únicamente la extraordinaria portada trasladada de su emplazamiento primitivo (frente a la Capilla Mayor) al lugar lateral que ocupa hoy. La portada del templo es una obra del siglo XIII (entre los años 1238 y 1240), ejemplar del estilo de transición.
En la Capilla Mayor se venera la imagen de Nuestra de El Puig, aparecida cuando la conquista de Valencia y hallada por san Pedro Nolasco debajo de una campana en el lugar preciso que le señaló un reguero de estrellas. La imagen es un medio relieve cincelado en piedra, ejemplar precioso de la estatuaria bizantina (tal vez, de los siglos VI al IX); en él se aprecia la técnica del relieve griego, con incorrecciones y pormenores de culturas exóticas, características del estilo bizantino. La imagen fue coronada canónicamente el día 9 de octubre de 1954.
En la Iglesia se conserva el sepulcro del mercedario Fr. Juan Gilabert Jofré, fundador (en 1409) del primer hospital psiquiátrico del mundo, en la ciudad de Valencia. Así como los sepulcros de los mercedarios Lorenzo Company (1479) y Juan Calvo (1574) y el más primoroso monumento funerario gótico de Valencia, obra de la segunda mitad del siglo XIV; es el enterramiento del capitán don Bernardo Guillén de Entenza, tío del rey Jaime I.
El Camarín de la Virgen de El Puig está situado detrás de la Capilla Mayor. En su cúpula, pechinas y paredes pinto José Vergara en 1781 lo que la tradición nos cuenta de la imagen de Nuestra Señora de El Puig: que los ángeles la hicieron de una piedra del sepulcro de María; que la trajeron a El Puig; que aquí la veneraron apóstoles y monjes; que la enterraron los monjes debajo de una campana, cuando la invasión agarena; que fue luego hallada; y que Don Jaime I depositó a las plantas de la celestial Señora las llaves de la ciudad de Valencia, cuando las recibió del rey moro Zeyán.
